martes, 22 de junio de 2010

Con hilo y aguja

Por fin me he decidido a crear un blog para mostrar mis "creaciones".

He de confesar que es el segundo intento. Hace unas semanas creé uno en otra página de blogs, pero no he conseguido hacerme con ella, y no encuentro mi propio blog... Estará en el mismo lugar que las cosas que escaneo y luego no aparecen. Algún día, dentro de un montón de años, encontraré ese lugar, y como si de un armario de dibujos animados se tratara, todo me caerá encima por sorpresa...

Mi idea es contaros y enseñar las labores que voy realizando. Siempre me ha gustado el mundo de las labores: recuerdo a mis dos abuelas tejiendo ganchillo sin parar.
Un día, una amiga me enseñó un par de cuadros que había bordado a punto de cruz y esa fue mi perdición: me fui a una tienda y me hice con todo el material necesario. Esto fue allá por 2001 y ha sido un no parar. La necesidad de terminar mis bordados de otra manera que no fuera el tradicional enmarcado me llevó a visitar blogs y ahí la terminamos de liar...

Como estreno, os enseño mi primer pinkeep




La tela es la que he puesto por detrás. Lo suyo hubiera sido encontrar alguna con temática más acorde, pero todavia no estoy muy suelta en estas cosas y la única condición que buscaba era que el color combinara. El diseño es un free de El baúl de Mia.

Tenía muchísimos colores y no me aclaraba muy bien con los códigos, ya que es de esos esquemas que vienen en color (muchas veces imposible diferenciar qué tono de verde es...), de modo que lo simplifiqué un poco y utilicé hilos sueltos de Anchor que tenía de otras labores.

Mi idea era hacer un pinkeep-colgante para adornar el mango de una sombrilla preciosa que me traje de Bangkok, pero me quedó demasiado grande. Bueno, tengo disculpa, ya que todo lo hice a ojo. No está tan mal después de todo, ¿no?

Está bordado en 2/2 en una lugana de color moka que compré a precio de oro en Almacenes Cobian, en Sol.
Y digo a precio de oro, porque me costó exactamente lo mismo que el doble que otra lugana de color crudo que compré en El Corte Ingles ese mismo día. Mi fallo fue no preguntar a cuanto estaba y cuando la señorita ya lo había cortado, me dió el susto de mi vida...

Y este es su destino final, colgadito de la sombrilla. Perdón por la foto, que es un horror....



Tengo que hacer fotos de más cosillas que ya iré publicando poco a poco. Además estoy pendiente de un auto.regalo que me hice de 123 stitch, que espero que no tarde mucho en llegar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario